Hijo mío, el coco no existe
Yo nací sin el gen del fútbol. Cuando alguien me pregunta cuál es mi equipo, yo contesto que no tengo acciones de ningún equipo y me miran con cara rara. Soy un bicho raro, no solo porque no contesto automáticamente Madrid o Barsa, sino porque, además, mi respuesta hace referencia a un concepto económico que el que me pregunta no ve relacionado con su pregunta. Los clubes de fútbol son entidades económicas que utilizan el deporte del balompié, por una parte, y la pasión de identificarse con una camiseta, sobre todo, para generar un beneficio económico para unos pocos y un enorme trampolín de notoriedad para la cúpula de cada club. Cómo no me apasiona el fútbol y no me identifico en lo más mínimo con una camiseta, me resulta más fácil ver la realidad del mecanismo económico y de relaciones públicas. La utilización de la identificación emocional de los “forofos” con una camiseta ha dado muchísimos beneficios a los comerciantes del fútbol. Los forofos no romperán su carné...