Sánchez: el espejo que no queremos ver
En julio de 2021 escribí un artículo cuyo mensaje central sigue siendo válido: usar a Pedro Sánchez como único culpable de los males de España solo sirve para ocultar las responsabilidades de todos los demás políticos. Era una forma educada de decir que Sánchez no era el único inepto, sino solo uno más en una larga lista de negligentes. Han pasado casi cinco años y el mensaje necesita una actualización. Porque el problema real no es que Sánchez comparta la culpa con otros políticos. El problema real es que Sánchez es el espejo roto que usamos para no vernos a nosotros mismos. Es cómodo. Tremendamente cómodo. Mientras señalamos a Sánchez con el dedo, no tenemos que mirar nuestras propias complicidades. Mientras gritamos que Sánchez es el culpable de todo, no tenemos que preguntarnos qué papel jugamos cada uno de nosotros en esta farsa. La pregunta incómoda Por sentido común, es absurdo pensar que todos los males de un país como España son culpa de un señor. No me lo creo. Nunca me lo he...